Beshalaj 2026 (VIDEO) / El «Mar Rojo» nunca existió en la Biblia ¿Cuál es la verdad?

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Apertura del Yam Suf: una clase documental en tres lentes que no se contradicen

La apertura del llamado “Mar Rojo” es, probablemente, el episodio más conocido y, a la vez, más malentendido del Éxodo. La mayoría de la gente cree saber de qué se trata: un mar que se divide, un pueblo que cruza, un ejército que cae. Sin embargo, cuando se estudia el texto con rigor, aparece un primer golpe de realidad: la Biblia hebrea no habla del “Mar Rojo”. Habla del Yam Suf, el Mar de los Juncos.

A partir de esa sola corrección, toda la conversación cambia. Ya no estamos obligados a imaginar un océano profundo abierto en paredes verticales “de película”. Y de inmediato se vuelve posible una lectura más seria, más precisa y, sobre todo, más completa.

Esta clase documental propone una visión holística a través de tres perspectivas complementarias:

La visión científica: qué fenómenos físicos podrían producir una retirada temporal del agua y cuáles son sus límites.

El hebreo original: qué dicen las palabras exactas del texto y por qué ciertas traducciones condicionaron siglos de interpretación.

La tradición del judaísmo (Midrash, Talmud y Kabalá): qué significa este evento en términos de fe, liderazgo, ética y revelación.

El objetivo no es “forzar” una única explicación, sino entender que cada lente responde preguntas distintas.

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1) La visión científica: mecanismos posibles, condiciones necesarias y límites inevitables

1.1 Qué puede y qué no puede hacer la ciencia

La ciencia no evalúa milagros. No puede confirmar ni negar intervenciones divinas. Lo que sí puede hacer es:

  • Modelar escenarios físicos compatibles con un descenso temporal del nivel del agua.
  • Estimar condiciones: intensidad y duración del viento, profundidad, pendiente y forma del cuerpo de agua.
  • Definir límites: dónde sería plausible un “paso” transitable y dónde sería extremadamente improbable.

Por eso, la pregunta científica correcta no es:
“¿Se partió un océano?”, sino:
¿Puede un cuerpo de agua somero retroceder temporalmente y exponer un corredor?

1.2 El mecanismo más discutido: wind setdown (viento sostenido que empuja el agua)

En oceanografía e hidrodinámica existe un fenómeno bien documentado: un viento fuerte y sostenido puede empujar el agua hacia un extremo de una cuenca (laguna, lago poco profundo o zona costera somera). Esto provoca:

  • Baja del nivel en el lado desde donde sopla el viento (se expone el fondo).
  • Acumulación en el extremo opuesto (sube el nivel).

Este mecanismo no requiere “romper leyes” de la naturaleza. Requiere condiciones concretas:

  • Agua somera.
  • Geometría favorable (canales, barras, pendiente suave).
  • Viento sostenido durante horas.

1.3 La coincidencia textual que la ciencia no ignora

El relato bíblico menciona un detalle crucial: un viento fuerte actuando durante la noche (Éxodo 14:21). Desde un enfoque científico, esa frase es relevante porque describe el tipo de forzamiento necesario para un setdown prolongado: no un instante, sino un proceso.

Pero aquí aparece el primer límite fuerte: incluso si el mecanismo es físicamente posible, no prueba el evento histórico. Solo prueba que es plausible bajo ciertos parámetros.

1.4 La gran condición: el lugar no puede ser “cualquier mar”

Un pasaje transitable por retirada del agua es más plausible en:

  • Lagunas, marismas y sistemas deltaicos.
  • Zonas con vegetación acuática (juncos) y fondos poco profundos.

Y es menos plausible en:

  • Zonas profundas, donde el viento no “vacía” un corredor con facilidad.

Esto no determina el lugar exacto del cruce. Solo acota el tipo de geografía compatible con el fenómeno.

1.5 El cuello de botella: paleogeografía y reconstrucción del paisaje

El punto más débil en cualquier explicación naturalista es el mismo: no tenemos una fotografía exacta del terreno y de los cuerpos de agua de hace más de 3.000 años. El delta, los canales y las lagunas cambian con el tiempo. Pequeñas diferencias en batimetría pueden cambiar por completo la plausibilidad de un corredor.

Conclusión científica honesta:

  • Un mecanismo físico como el wind setdown es real y puede producir una retirada temporal del agua.
  • La ciencia puede modelar condiciones plausibles.
  • Pero la identificación exacta del lugar y la verificación histórica siguen siendo inciertas.

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2) El texto hebreo: “Yam Suf” no es “Mar Rojo”, y ese detalle cambia todo

2.1 La expresión real: Yam Suf (ים סוף)

El texto hebreo usa de forma consistente Yam Suf para el cuerpo de agua del relato. Traducirlo como “Mar Rojo” no es el sentido literal más directo del hebreo.

2.2 Yam (ים): no obliga a un océano profundo

En hebreo bíblico, yam puede referirse a:

  • Mar.
  • Gran lago.
  • Cuerpo de agua extenso.

No es una palabra que, por sí sola, imponga “océano abierto”.

2.3 Suf (סוף): juncos, no “rojo”

El término suf tiene un uso claro en el propio libro: aparece asociado a vegetación acuática, especialmente en contextos del Nilo (Éxodo 2:3). En ese pasaje, suf describe un entorno de juncos o cañas, no un color ni un “fin”.

Por eso, Yam Suf se entiende de forma natural como:
“Mar de los Juncos” o “Mar de la Vegetación Acuática”.

2.4 ¿De dónde salió “Mar Rojo”?

La expresión “Mar Rojo” entra con traducciones antiguas que hicieron una identificación geográfica amplia en griego y luego en latín. Con el tiempo, esa decisión condicionó la imaginación occidental: un mar “rojo”, profundo, dramático y cinematográfico.

Pero el hebreo original deja abierta una posibilidad mucho más sobria y geográficamente distinta.

Conclusión filológica honesta:

  • El texto dice Yam Suf, no “Mar Rojo”.
  • Suf apunta a juncos o vegetación acuática.
  • El hebreo es compatible con un cuerpo de agua somero y no obliga a un golfo profundo.

Y aquí ocurre algo importante: esta lectura no contradice a la ciencia. Al contrario, la hace más plausible.


3) La tradición del judaísmo

Si la ciencia pregunta “qué fenómeno podría producir esto” y el hebreo pregunta “qué dice exactamente el texto”, la tradición judía pregunta algo más profundo:
¿Qué revela este evento sobre Dios, Israel y la condición humana?

3.1 Midrash: el mar como prueba espiritual y pedagogía de la fe

El Midrash no busca crónica. Busca sentido.

Tres ideas dominantes:

A) No es solo oración: es decisión
La frase “¿Por qué clamas a Mí?” (Éxodo 14:15) es leída como una corrección: hay momentos en que la fe no se expresa en palabras, sino en movimiento. El pueblo debe avanzar.

B) El mar se abre en el límite
Una tradición muy difundida sostiene que el mar no se partió cuando la gente estaba segura, sino cuando ya había entrado y el peligro era real. La lección es directa: la fe opera cuando se cruza el umbral del miedo.

C) Doce senderos: unidad sin uniformidad
Otra expansión midráshica presenta el cruce como un paso por múltiples caminos (asociados a las tribus), una imagen de unidad nacional sin borrar identidades. La redención no es homogeneidad; es coordinación bajo un destino común.

3.2 Talmud: liderazgo, canto y una ética que incomoda

El Talmud agrega una capa decisiva: no romantiza el evento; lo tensiona.

A) Quién entra primero: liderazgo real
La tradición asociada a Najshón ben Aminadav enseña que alguien debe cortar la parálisis colectiva. El liderazgo auténtico se prueba en el riesgo asumido primero.

B) La Shirá (canto) no es decoración
El “Canto del Mar” (Éxodo 15) no es un epílogo poético. Es el momento en que el pueblo transforma supervivencia en sentido. Cruzar libera el cuerpo; cantar ordena el alma.

C) “Mis criaturas se ahogan y ustedes cantan”
Una de las frases más fuertes de la tradición agadico-talmúdica introduce una ética difícil: no se celebra la muerte como valor. Se agradece la salvación, pero no se glorifica el sufrimiento del enemigo. La tradición conserva esa incomodidad como parte de la madurez espiritual.

3.3 Kabalá: el Yam Suf como “apertura” cósmica y revelación colectiva

La Kabalá no discute meteorología. Discute estructura de la realidad.

A) El mar como frontera ontológica
El mar simboliza lo oculto, lo cerrado, lo que no se cruza. “Partir el mar” es abrir una frontera: lo que era inaccesible se vuelve transitable. Por eso, el Yam Suf es un modelo de ruptura de límites internos y cósmicos.

B) Revelación sin precedentes
La tradición afirma que la claridad espiritual del momento fue tan intensa que incluso los simples vieron lo que grandes profetas no vieron. La idea no es social; es teológica: el evento no fue solo rescate, fue revelación pública.

C) El canto como cierre del circuito
En clave mística, el canto es la respuesta humana que completa el acto de liberación: no solo “Dios hace”, sino “Israel reconoce y articula”. La redención no termina cuando se escapa; termina cuando se comprende.


Integración final: por qué estas tres perspectivas no se contradicen

Un error común es exigir que una sola lente responda todo. Pero cada perspectiva trabaja con preguntas distintas:

  • Ciencia: “¿Es físicamente plausible una retirada temporal del agua?”
  • Hebreo: “¿Qué dice exactamente el texto y qué imagen geográfica sugiere?”
  • Tradición: “¿Qué significa espiritualmente: fe, liderazgo, ética y revelación?”

Cuando se integran, se obtiene una lectura más fuerte:

  • El hebreo (Yam Suf) abre la puerta a un cuerpo de agua compatible con juncos y zonas someras.
  • La ciencia muestra que, en ambientes someros, un viento sostenido puede producir un setdown temporal.
  • La tradición enseña el centro del episodio: no es el mecanismo, sino el propósito: una formación nacional y espiritual a través del miedo, la acción, la revelación y el sentido.

En otras palabras: incluso si existió un componente natural, el texto no lo presenta como “casualidad”, sino como instrumento. Y la tradición no reduce el evento a física: lo eleva a paradigma espiritual.


Preguntas frecuentes

¿Debemos decir “Mar Rojo” o “Mar de los Juncos”?
Si el objetivo es fidelidad al hebreo, Yam Suf se entiende mejor como “Mar de los Juncos”. “Mar Rojo” es una herencia de traducciones antiguas.

¿La ciencia “explica” el milagro?
La ciencia no prueba milagros. Solo muestra mecanismos naturales plausibles para ciertos aspectos del relato. La dimensión teológica pertenece a otra categoría.

¿La tradición niega lo natural?
No necesariamente. Muchas lecturas tradicionales pueden convivir con un instrumento natural. El foco es el sentido y la providencia, no la meteorología.


Conclusiones

  • El texto hebreo corrige la imagen popular: es Yam Suf, no una etiqueta tardía.
  • La ciencia aporta una posibilidad física seria: en aguas someras, un viento sostenido puede abrir un corredor temporal.
  • La tradición aporta lo esencial: el cruce es una escuela de fe en acción, liderazgo bajo presión, ética no triunfalista y revelación que transforma al pueblo.

Este episodio no es solo “agua que se abre”. Es el punto en el que Israel aprende a cruzar el miedo, a nombrar la salvación y a salir con identidad.

Abel
Abelhttps://lamishna.com
Abel Flores es un periodista e investigador especializado -por más de 20 años- en la intersección entre la historia sagrada y los misterios metafísicos. Su trabajo profundiza en la Mishná, la Biblia y la Kabalá, explorando los códigos, contextos y dimensiones ocultas que conectan la tradición bíblica y rabínica con la evolución espiritual y filosófica del mundo. Combina rigor académico con una mirada crítica y analítica, revelando los vínculos entre teología, religión, poder y conocimiento ancestral.
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