“Hace tiempo decidimos no servir jamás a los romanos, ni a ningún otro, sino sólo a Dios, que es el único Señor verdadero del hombre.”
1. ¿Qué es Masada y por qué importa?
Masada es una fortaleza en la cima de una meseta aislada en el desierto de Judea, frente al Mar Muerto, a más de 400 m sobre el entorno.
En la narrativa judía, Masada simboliza:
- El último episodio armado de la Primera Guerra Judeo-Romana (66–73 d.C.).
- El cierre simbólico del período del Segundo Templo (aunque el Templo fue destruido en el 70 d.C., la caída de Masada en el 73/74 marca el final militar).
- Un mito moderno de “última resistencia” y elección de la muerte antes que la esclavitud, construido sobre el relato de Flavio Josefo y reelaborado por el sionismo.
Casi todo lo que sabemos de la Masada del siglo I proviene de un solo autor: Flavio Josefo, en “La Guerra de los Judíos”. La arqueología moderna (especialmente las excavaciones de Yigael Yadín en los años 60) ha servido para confirmar partes del relato y matizar otras.
2. Antecedentes: de fortaleza asmonea a palacio de Herodes
2.1 Orígenes en época asmonea
Josefo atribuye la primera fortificación de Masada al rey asmoneo Alejandro Janeo (s. I a.C.), aunque arqueológicamente no se han hallado estructuras claras de esa fase; el registro material que domina es el herodiano.
Es decir:
- Probablemente hubo ocupación y alguna fortificación asmonea.
- Pero lo que vemos hoy y lo que define a Masada en la guerra judeo-romana es fundamentalmente herodiano.
2.2 Masada como refugio de Herodes el Grande
En el contexto de las luchas de poder tras la muerte de Antípatro (padre de Herodes) y el conflicto con el último rey asmoneo Antígono II, Herodes utiliza Masada como refugio estratégico.
Entre aproximadamente 37–31 a.C., Herodes transforma Masada:
- En una fortaleza-palacio de lujo y refugio en caso de rebelión judía o invasión extranjera.
- Con capacidad de resistir largos asedios gracias a:
- Enormes almacenes de comida.
- Un sofisticado sistema de cisternas y canales que captaban agua de wadis lejanos.
2.3 Arquitectura herodiana clave
Las excavaciones de Yadín revelaron casi todo el complejo de época de Herodes:
- Palacio Norte (“villa colgante” de tres niveles) incrustada en la ladera norte: terrazas, frescos, columnas, mosaicos.
- Palacio Occidental con “sala del trono” y dependencias administrativas.
- Almacenes enormes (decenas de salas alargadas).
- Termas romanas con hipocausto.
- Muralla perimetral tipo casamata (doble muro con habitaciones dentro).
- Amplio sistema de cisternas talladas en la roca, alimentadas por canales que recogían las riadas invernales.
En resumen: Masada es un híbrido entre campamento militar romano y residencia real de lujo, pensado para aguantar un cerco total.
“Que nuestras esposas mueran sin ser ultrajadas y nuestros hijos sin conocer la esclavitud, y que la libertad sea nuestro último sudario.”
3. Contexto: la Primera Guerra Judeo-Romana y los sicarios
3.1 La guerra (66–73 d.C.) y la destrucción del Templo
- 66 d.C.: Estalla la revuelta contra Roma en Judea.
- 70 d.C.: Los romanos, dirigidos por Tito, destruyen el Segundo Templo en Jerusalén.
- 70–73 d.C.: Campaña de “limpieza” de los últimos focos de resistencia, entre ellos Herodión, Maqueronte y Masada.
Masada se convierte así en último bastión de la resistencia armada.
3.2 ¿Quiénes estaban en Masada? Sicarios y su perfil
Según Josefo, Masada fue ocupada por los sicarios, un grupo extremista surgido del entorno zelota, caracterizado por:
- Tácticas de terror individual (asesinatos con dagas ocultas entre la multitud, de ahí “sicarii”).
- Rechazo absoluto de la dominación romana.
- Violencia también hacia otros judíos a los que consideraban colaboracionistas.
Bajo el mando de Eleazar ben Ya’ir, los sicarios se hicieron con Masada alrededor del 66–67 d.C., probablemente tras eliminar la pequeña guarnición romana que quedaba. Desde allí:
- Lanzan incursiones y saqueos contra poblaciones cercanas, incluida Ein Guedí, donde masacran a sus habitantes según Josefo.
Esto matiza la “heroización” moderna: para Josefo, los sicarios son fanáticos violentos, no héroes nacionales.
4. Cronología de la ocupación judía y del asedio
4.1 Ocupación judía (c. 66/67–72/73 d.C.)
- Los rebeldes entran en una fortaleza ya equipada con almacenes, palacios y cisternas.
- Se adaptan las estructuras herodianas a un uso más comunal y defensivo:
- Se reutilizan almacenes y habitaciones de la muralla como viviendas.
- Se habilita una sinagoga (una de las más antiguas identificadas).
4.2 Fechas del asedio
Tradicionalmente se sitúa el asedio de Masada en 72–73 d.C.; algunos estudios lo empujan a 73–74 d.C. en función de correlaciones internas en Josefo y datos arqueológicos.
Lo esencial: es el último episodio de la Primera Guerra Judeo-Romana.
“No hemos conquistado una victoria; sólo hemos defendido la dignidad del hombre libre.”
5. El asedio de Masada según Josefo
5.1 Fuerzas en juego
Josefo describe:
- Defensores judíos:
- Aproximadamente 967 personas (incluyendo mujeres y niños).
- Liderados por Eleazar ben Ya’ir.
- Romanos:
- Legio X Fretensis (~4.800 legionarios).
- Auxiliares y esclavos entre 4.000–10.000.
- Mando: Lucio Flavio Silva, gobernador de Judea.
Total romano: tal vez unos 8.000–9.000 efectivos de combate, más personal logístico.
5.2 El sistema de asedio romano
Los romanos aplican un manual clásico de asedio:
- Campamentos y línea de circunvalación
- Levantan 8 campamentos alrededor de la meseta y una muralla de circunvalación de unos 3 km para encerrar a los sitiados y controlar el entorno.
- Todo esto es visible hoy en día y es uno de los sistemas de asedio mejor conservados del mundo romano.
- La rampa de asedio
- Identifican el flanco occidental, el más accesible, y construyen una enorme rampa de tierra y piedra apoyada en un espolón natural.
- Se estima que movieron centenares de miles de toneladas de material.
- Sobre la rampa, empujan un torreón de asedio con arietes y artillería.
- Artillería y fuego
- Josefo describe el uso de balistas y el incendio de una muralla de madera interior levantada por los defensores.
- Cuando el fuego se vuelve en contra de los romanos por el viento, este cambia de nuevo a su favor, permitiendo la brecha.
5.3 La noche final y la “muerte voluntaria”
En el relato de Josefo, cuando los romanos abren una brecha y se retiran para asaltar al día siguiente, Eleazar convoca a los hombres a una asamblea y sostiene un discurso ideológico:
- La libertad es incompatible con la esclavitud romana.
- Es preferible morir como hombres libres que vivir como esclavos.
El supuesto plan:
- Los hombres matan a sus propias familias (mujeres y niños).
- Luego se matan entre sí; se eligen diez hombres por sorteo para matar al resto.
- De esos diez, uno es elegido por nuevo sorteo para matar a los otros nueve y luego suicidarse.
- Quedan con vida dos mujeres y cinco niños que se esconden y más tarde relatan la historia a los romanos.
Según Josefo, los romanos entran y encuentran solo cadáveres y silencio.
6. ¿Qué dice la arqueología? Confirmaciones y dudas
6.1 Confirmaciones generales
Las excavaciones de Yadín (1963–1965) y estudios posteriores mostraron que muchas descripciones de Josefo son sorprendentemente precisas:
- La rampa romana está allí, y coincide con su relato.
- Se conservan la muralla de circunvalación y los ocho campamentos romanos.
- Se identifican:
- El palacio norte, palacio occidental, almacenes, termas.
- La sinagoga y casas de los rebeldes.
- Se hallan evidencias de incendio en la muralla interior, compatible con el episodio del fuego.
En términos de macrohistoria –asedio, caída y destrucción–, Josefo es bastante fiable.
6.2 Restos humanos y la cuestión del “suicidio colectivo”
Aquí empieza el debate:
- Solo se hallaron restos muy fragmentarios de unos pocos individuos (no de casi mil), tanto en la parte alta como en una cueva al pie del acantilado.
- Algunos restos fueron reenterrados con honores de Estado en 1969, asumiendo que eran de los defensores judíos. Sin embargo:
- Restos de huesos de cerdo asociados a parte del material sugieren que podría tratarse de romanos (era costumbre sacrificar cerdos en contextos militares y funerarios).
Varios estudiosos (p.ej. Jodi Magness, Joe Zias) señalan que no hay evidencia arqueológica directa de un suicidio masivo ni de una matanza sistemática tal como la describe Josefo.
Conclusión académica habitual:
- Es verosímil que hubiera muerte masiva y quizá actos de homicidio-suicidio, pero los detalles dramáticos (discursos, sistema de sorteo, cifras exactas) reflejan la retórica literaria de Josefo más que un reporte forense.
“Morir como hombres libres es mejor que vivir encadenados.”
7. Vida cotidiana en Masada durante el asedio
Los hallazgos dan una imagen bastante rica de la comunidad rebelde:
7.1 Organización social y religiosa
- Viviendas modestas dentro de la muralla y antiguos almacenes.
- Una sinagoga con bancos adheridos a las paredes, orientada hacia Jerusalén.
- En la sinagoga se hallaron:
- Un ostracón con la inscripción ma’aser kohen (“diezmo para el sacerdote”).
- Fragmentos de rollos bíblicos (Deuteronomio, Ezequiel con la visión de los “huesos secos”, Génesis, Levítico, Salmos, Sirácida y los Cantos del Sacrificio del Shabat).
Esto apunta a:
- Una comunidad con vida religiosa activa, incluso en asedio.
- Interés en textos de esperanza escatológica y resurrección (muy significativo en el contexto de una resistencia terminal).
7.2 Economía interna: agua y alimentos
- El sistema de cisternas, alimentado por canales desde wadis, explica cómo pudieron resistir años en un entorno tan árido.
- Los almacenes contenían restos de:
- Cereales, legumbres, aceite, vino, frutos secos, etc.
- Cerámica de distintas procedencias, reflejando redes previas de intercambio.
Es probable que:
- Herodes dejara enormes reservas, y los rebeldes se limitaran en gran medida a utilizarlas, reabasteciéndolas en parte con saqueos.
8. Masada en relación con otros focos de la guerra
Cronológicamente, Masada es el epílogo de un proceso:
- 66–70 d.C.: Revuelta en Judea, guerra en Galilea y Judea central, sitio y destrucción de Jerusalén y del Templo.
- 70–72 d.C.: Caída de otros bastiones:
- Herodión (al sur de Jerusalén).
- Maqueronte (en la actual Jordania).
- 72–73/74 d.C.: Campaña de Silva contra Masada, última plaza.
Políticamente:
- La caída de Masada no cambia el resultado global de la guerra (ya decidido tras Jerusalén), pero:
- Elimina el último símbolo armado de resistencia organizada.
- Facilita la consolidación de la provincia romana de Judea como territorio pacificado, aunque con huellas profundas de destrucción económica y demográfica.
9. Masada en la memoria judía y en el mito moderno
9.1 Del olvido relativo a símbolo nacional
Tras la Antigüedad, Masada entra en una fase de uso esporádico (guarniciones romanas, posiblemente monasterio bizantino) y luego de abandono. En la Edad Moderna es visitada por viajeros europeos, pero sin gran impacto simbólico.
Con el surgimiento del sionismo y del Estado de Israel, Masada se resignifica:
- De fortaleza de sicarios ambiguos (según Josefo) pasa a ser emblema de:
- “Masada no volverá a caer”.
- “Mejor morir que caer en manos del enemigo”.
- Se convierte en:
- Lugar de ceremonias militares (juramentos de unidades del ejército).
- “Espacio escénico” de la memoria nacional.
9.2 “Mito de Masada” y crítica historiográfica
El llamado “mito de Masada” consiste en una relectura patriótica del episodio:
- Se enfatiza el heroísmo y la determinación.
- Se omite o minimiza el hecho de que:
- Eran sicarios, descritos por Josefo como violentos incluso frente a otros judíos.
- El relato de suicidio colectivo es discutible desde el punto de vista de la evidencia material.
Historiadores y arqueólogos contemporáneos señalan:
- La necesidad de diferenciar entre:
- Hechos arqueológicamente confirmados (asedio, rampa, destrucción, ocupación).
- Construcciones literarias de Josefo y lecturas ideológicas contemporáneas (sionistas, nacionalistas, etc.).
10. Puntos clave que “hay que saber” sobre Masada en el contexto del Segundo Templo
Para que te quede como lista de chequeo para artículo o guion:
- Localización y naturaleza: Fortaleza en mesa rocosa aislada, con defensas naturales extremas, frente al Mar Muerto.
- Origen político: Fortificada primero (según Josefo) por los asmoneos, transformada radicalmente por Herodes el Grande en un palacio-fortaleza de lujo y refugio.
- Infraestructura clave:
- Dos grandes palacios.
- Enormes almacenes.
- Termas y arquitectura romana de prestigio.
- Sistema hidráulico extraordinario de cisternas y canales.
- Contexto bélico: Último bastión judío en la Primera Guerra Judeo-Romana, posterior a la destrucción del Templo (70 d.C.).
- Actores principales:
- Defensores: sicarios, dirigidos por Eleazar ben Ya’ir.
- Atacantes: Legio X Fretensis y auxiliares, mandados por Lucio Flavio Silva.
- Táctica romana:
- Campamentos de asedio y muralla de circunvalación perfectamente conservados.
- Rampa occidental monumental para llevar torre y ariete.
- Vida interna:
- Comunidad religiosa activa con una sinagoga y rollos bíblicos.
- Uso de los recursos herodianos: agua y alimentos en abundancia relativa.
- Final del asedio:
- Narrado por un único autor (Josefo).
- Idea de suicidio/homicidio colectivo en escalera de sorteos.
- Arqueológicamente, el episodio masivo no está demostrado; sí lo están el asedio y la destrucción.
- Fin del período del Segundo Templo (en sentido amplio):
- Destrucción del Templo en 70 d.C. → punto teológico central.
- Caída de Masada en 73/74 d.C. → cierre militar y simbólico de la era del Templo como foco político-jurídico de Judea.
- Recepción moderna:
- Símbolo sionista de resistencia y heroísmo (“Masada no volverá a caer”).
- Objeto de debates historiográficos, arqueológicos e ideológicos sobre cómo se construye la memoria colectiva.
