1. Ubicación y función de la Mishná
- Tratado: Berajot (Bendiciones).
- Orden: Zeraim (Leyes agrícolas y de bendiciones).
- Capítulo: 6.
- Tema del capítulo: ¿Qué bendición inicial corresponde a cada tipo de alimento?
Berajot 6:1 es la Mishná “matriz” sobre bendiciones de comida: fija la estructura básica de las berajot antes de comer y define dos “productos reyes”: vino y pan, que se separan de las categorías generales.
2. Resumen técnico de la Mishná
La Mishná establece:
- Frutas del árbol → “Boré perí ha’etz” (Creador del fruto del árbol).
- Excepción: el vino, que recibe “Boré perí hagáfen” (Creador del fruto de la vid).
- Frutos de la tierra → “Boré perí ha’adamá” (Creador del fruto de la tierra).
- Excepción: el pan, que recibe “Hamotzí lejem min ha’áretz” (Quien hace salir el pan de la tierra).
- Verduras y hierbas → los Jajamim dicen “Boré perí ha’adamá”.
- Rabí Yehudá propone una brajá distinta: “Boré minei deshaim” (Quien crea diversas clases de hierbas). La halajá no sigue su opinión.
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3. Principios generales que se aprenden de esta Mishná
3.1. Clasificación básica de alimentos
De aquí se desprende la estructura clásica de las berajot sobre comida:
- Pan de los cinco granos → “Hamotzí lejem min ha’áretz” + Birkat Hamazón después.
- Vino y jugo de uva → “Boré perí hagáfen”.
- Frutas de árbol → “Boré perí ha’etz”.
- Frutas de la tierra y verduras → “Boré perí ha’adamá”.
- Otros alimentos (carne, pescado, queso, huevos, bebidas no vínicas, etc.) → “Shehakol nihyá bidvaró” (No se menciona en esta Mishná, pero es la sexta categoría general).
La Mishná se concentra en las tres primeras categorías vegetales y resalta dos productos especiales que salen de la regla general: pan y vino.
3.2. Idea central
- La Mishná enseña que no todas las comidas son iguales a nivel espiritual y halájico.
- Ciertos alimentos, por su rol central en la vida judía y en el culto, reciben bendiciones específicas y más “protagonistas” (pan y vino), aun cuando técnicamente podrían entrar en una categoría general.
4. Análisis detallado de cada parte
4.1. “Sobre las frutas del árbol: Boré perí ha’etz”
La categoría “perot ha’ilan” incluye:
- Frutas típicamente arbóreas: uvas (como fruta fresca), higos, granadas, aceitunas, dátiles, manzanas, peras, etc.
- Todas ellas, si se comen en su forma habitual, requieren “Boré perí ha’etz”.
¿Qué es “árbol” según la halajá?
El Talmud y los poskim discuten qué se considera “árbol” a efectos de la brajá:
- Criterio clásico: es árbol la planta cuyo tronco permanece de un año a otro y vuelve a dar fruto sobre el mismo tronco.
- Si el tallo se seca y se renueva por completo cada año, aunque la gente lo llame “árbol”, halájicamente es producto de la tierra y lleva ha’adamá.
Ejemplos prácticos (según la mayoría de las autoridades):
- Ha’etz: manzana, pera, durazno, aceituna, higo, granada, limón, naranja, mango, palta/aguacate.
- Ha’adamá (aunque la gente los llame “frutas”): banana, piña/ananá, frutilla/fresa, papaya, la mayoría de los frutos de plantas bajas.
Si se dijo la brajá equivocada
- Si alguien dice ha’adamá sobre una fruta de árbol, cumple a posteriori, porque el árbol también crece de la tierra.
- En cambio, decir ha’etz sobre algo que no es árbol no sirve y debe repetirse correctamente (si aún no comió de forma significativa).
Este punto muestra una jerarquía:
- Ha’adamá es más general y puede cubrir ha’etz bediavad; al revés, no.
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4.2. Excepción: el vino y “Boré perí hagáfen”
La Mishná destaca que, aunque el vino está hecho de uvas (fruto de árbol), su brajá es única:
“Boré perí hagáfen” – Creador del fruto de la vid.
¿Por qué el vino tiene una brajá especial?
El Talmud (Berajot 35a-b) y la literatura posterior dan varias razones:
- Transformación cualitativa: la uva cambia de manera significativa al convertirse en vino; ya no es simplemente jugo de uva.
- Centralidad ritual: el vino se usa para la mayoría de las ceremonias judías:
- Kiddush de Shabat y fiestas,
- Havdalá,
- bodas, brit milá, etc.
- Uso en el Templo: el vino se vertía como libación sobre el altar junto con ciertos sacrificios, dándole un estatus litúrgico alto.
Por eso, aunque podría haber quedado bajo ha’etz, los Sabios establecen una fórmula independiente que refleja su estatus espiritual y social superior.
Alcance práctico
- Jugo de uva (no fermentado) también recibe “Boré perí hagáfen”, porque comparte el mismo origen y uso ritual.
- Bebidas alcohólicas de otras frutas o cereales (cerveza, sidra, licores, etc.) no entran en hagáfen, sino en shehakol.
4.3. “Sobre los frutos de la tierra: Boré perí ha’adamá”
Aquí la Mishná entra en la segunda gran categoría: todo lo que crece de la tierra pero no es considerado “árbol”:
- Verduras: lechuga, tomate, pepino, zanahoria, cebolla, etc.
- Frutas de plantas bajas o no perennes (banana, ananá, frutilla, melón según varias opiniones, etc.).
- Legumbres, granos en muchas presentaciones, etc.
Bendición general: “Boré perí ha’adamá”.
Jerarquía frente a ha’etz
Como ya se indicó:
- Ha’adamá es más amplia; puede cubrir, a posteriori, frutos de árbol.
- Por eso, en caso de duda si algo es árbol o tierra (por ejemplo, especies nuevas o confusas), muchos poskim recomiendan decir ha’adamá para evitar una berajá en vano.
4.4. Excepción: el pan y “Hamotzí lejem min ha’áretz”
Aunque el pan, materialmente, es “fruto de la tierra”, la Mishná lo separa:
“Sobre el pan se dice: ‘Hamotzí lejem min ha’áretz’.”
¿Qué hace al pan diferente?
- Alimento básico universal: el pan de los cinco granos (trigo, cebada, espelta, centeno, avena según ciertas definiciones) es el sustento principal en la dieta clásica.
- Base de la seudá: una comida con pan se considera una comida completa y arrastra otros alimentos bajo su marco de bendiciones (principio de ikar ve’tafel).
- Birkat Hamazón: después de comer pan en cantidad mínima (kezait), se recita Birkat Hamazón, una bendición extensa de origen bíblico.
- Netilat yadayim: antes de comer pan se requiere lavado ritual de manos con berajá (según las reglas de netilat yadayim).
Es decir, el pan es el alimento emblemático de la humanidad en la halajá: concentra trabajo humano (arar, sembrar, cosechar, moler, amasar, hornear) y por eso tiene un estatus litúrgico superior.
4.5. “Sobre las hierbas y verduras: Boré perí ha’adamá” – Opinión mayoritaria
La Mishná distingue finalmente:
- “Yerakot” (verduras, hierbas comestibles) → ha’adamá.
Esto incluye:
- Verduras de hoja (lechuga, acelga, espinaca).
- Tallos y hierbas comestibles (perejil, cilantro, apio, etc.).
- Brotes y plantas verdes en general.
4.6. Opinión de Rabí Yehudá: “Boré minei deshaim”
Rabí Yehudá sostiene:
- Que verduras y hierbas merecen una brajá más específica: “Boré minei deshaim” – Quien crea diversas clases de hierbas.
El Talmud discute esta propuesta, y la decisión es no seguirla:
- Halajá: se mantiene la fórmula general ha’adamá también para verduras y hierbas.
No obstante, la existencias de esta opinión muestra una tensión conceptual:
- ¿Conviene más precisión (mencionar “hierbas” específicamente) o unificación (una misma brajá para todos los productos de la tierra)?
- Los Sabios optan por la unificación práctica, para evitar confusiones y multiplicación innecesaria de fórmulas.
5. Criterios halájicos derivados
5.1. Definición técnica de árbol
Como vimos, la halajá no sigue el lenguaje popular, sino criterios técnicos:
- Tronco permanente: si el tronco perdura varios años y vuelve a dar fruto sobre el mismo tronco → ha’etz.
- Planta que se renueva o se arranca cada año: aunque de frutos, se considera ha’adamá.
Esto afecta la brajá de muchos cultivos tropicales y modernos.
5.2. Jerarquía de especificidad
Se establece una especie de pirámide:
- Pan y vino → berajot más específicas y elevadas.
- Luego ha’etz, luego ha’adamá.
- En último lugar shehakol, que cubre todo lo que no entra en las anteriores.
Regla de oro:
- En caso de duda entre dos categorías, se elige la más general aceptable bediavad (por ejemplo, ha’adamá frente a ha’etz).
5.3. Relación con “ikar ve’tafel”
Aunque no se menciona aquí, esta Mishná es base para otro principio del mismo capítulo:
- Cuando un alimento es principal (ikar) y otro es secundario (tafel), se hace la brajá sólo por el principal.
- Pan y vino, por su gran jerarquía, suelen convertirse en el ikar de la comida o del acto ritual.
6. Aplicaciones prácticas modernas
- Pan, galletas, pastas, tortas de harina, etc.
- Pan clásico: hamotzí + Birkat Hamazón.
- Tortas, galletas, pastas, cereales de desayuno a base de grano: suelen llevar “Boré minei mezonot” (otra categoría aprendida de este mismo marco, no formulada explícitamente en la Mishná pero derivada de los cinco granos cocidos o horneados sin ser pan de seudá).
- Vino y jugo de uva
- Tinto, blanco, rosado, espumante, jugo de uva pasteurizado → hagáfen.
- Sidra de manzana o bebidas alcohólicas de otros frutos → shehakol.
- Frutas frescas
- Manzana, pera, naranja, durazno, etc. → ha’etz.
- Banana, ananá, frutilla → ha’adamá, por el criterio del tronco no permanente.
- Verduras y ensaladas
- Ensalada de lechuga, tomate, pepino → ha’adamá (si la intención principal es la verdura).
- Platos mixtos
- Si un plato contiene varios alimentos con diferentes berajot, se debe analizar:
- ¿Hay un alimento principal que define el plato?
- ¿Los demás son acompañamiento (salsa, condimento, guarnición secundaria)?
- Si el pan está presente en cantidad suficiente, suele “cubrir” el resto mediante hamotzí.
- Si un plato contiene varios alimentos con diferentes berajot, se debe analizar:
7. Dimensión conceptual y espiritual
Más allá de la técnica legal, esta Mishná también construye una teología de la comida:
- Reconocimiento diferenciado de la creación
- No se bendice “en general” por la comida: se reconoce cada tipo de producción (árbol, tierra, pan, vino) como expresión específica de la creación divina.
- Se educa a la persona a no comer en automático: antes de cada bocado se debe identificar lo que se está comiendo.
- Pan y vino como símbolos de la civilización
- Pan: símbolo del sustento y el esfuerzo humano. De un grano crudo a una hogaza hay todo un proceso cultural.
- Vino: símbolo de alegría santificada y elevación; no es simple placer, sino elemento central de santificación del tiempo y de los momentos clave de la vida judía.
- Orden y disciplina espiritual
- La estructura de berajot obliga a vivir la alimentación como una práctica de conciencia continua: antes de disfrutar, se reconoce la Fuente, y se ubica cada producto en su lugar adecuado.
8. Conclusión
En síntesis, para dominar esta Mishná necesitás tener claros estos puntos:
- Categorías básicas: ha’etz, ha’adamá, hamotzí, hagáfen, y su lugar en el sistema general de berajot.
- Excepciones clave:
- Vino sale de ha’etz y recibe hagáfen.
- Pan sale de ha’adamá y recibe hamotzí y arrastra Birkat Hamazón.
- Definición halájica de árbol vs. tierra y sus consecuencias prácticas (bananas, ananás, etc.).
- Jerarquía de berajot y reglas en caso de duda (preferencia por la brajá más general que sigue siendo válida).
- Opinión de Rabí Yehudá (“Boré minei deshaim”) y decisión de la halajá de mantener ha’adamá también para verduras.
- Relevancia actual: todas las decisiones diarias sobre qué brajá decir delante de casi cualquier alimento empiezan en esta Mishná.
