Mishná Berajot 7.4:
Tres personas que comieron juntas no pueden separarse para recitar la Bendición después de las Comidas cada una por su lado; más bien, deben recitar el zimmun juntas.
Del mismo modo, cuatro que comieron juntas, y del mismo modo, cinco.
Seis hasta diez personas que comieron juntas pueden dividirse en dos grupos, y cada grupo recita su propio zimmun.
Pero diez personas no pueden dividirse en dos grupos a menos que haya veinte.
Este es el principio general: un grupo no puede dividirse a menos que los grupos resultantes puedan recitar la misma fórmula de zimmun que habría recitado el grupo completo.
Mishná Berajot 7:4 establece una arquitectura halájica precisa sobre cuándo un grupo que comió junto puede —o no— dividirse para recitar la Bendición después de las Comidas. El criterio no es la comodidad, sino la conservación del nivel litúrgico del zimún.
Tres personas que comieron juntas no pueden separarse para recitar cada una por su lado; deben recitar el zimún juntas. Lo mismo ocurre con cuatro y con cinco. Seis hasta nueve pueden dividirse en dos grupos y recitar dos zimunim. Diez no pueden dividirse a menos que haya veinte. El principio general cierra el sistema: solo se permite dividir si los subgrupos pueden recitar exactamente la misma fórmula de zimún que habría recitado el grupo completo.
Núcleo conceptual
La Mishná no habla de una coincidencia casual, sino de un grupo que comió “como uno” (ke’ejad). Esa configuración social crea una obligación colectiva: cuando existe la oportunidad de santificar el cierre de la comida de manera comunitaria, no se autoriza desarmar el grupo si eso degrada la mitzvá.
La matemática halájica del zimún
3–5: No se divide. Con 3, al separarse se pierde el zimún. Con 4 o 5, aunque podrían quedar 3, la Mishná protege a todos para que nadie quede sin zimún.
6–9: Se puede dividir. Dos grupos de 3 conservan el mismo nivel.
10–19: No se divide. Con 10 el zimún se eleva a la fórmula con mención divina (“Elokeinu”); al dividir, se degrada el texto.
20+: Se puede dividir. Dos grupos de 10 mantienen la misma fórmula elevada.
Regla de ingeniería litúrgica
El “principio general” es una regla de conservación: no basta con que los subgrupos puedan decir algún zimún; deben decir el mismo zimún que el conjunto. La Halajá prioriza la integridad ritual y la igualdad de acceso al cierre comunitario.
Desarrollo y codificación
La línea de pesaq mantiene el mismo criterio desde la literatura tanaítica hasta la codificación:
- La Mishná fija los umbrales y el principio.
- El Talmud Bavlí discute los marcos de constitución del grupo.
- Rambam sistematiza el criterio en Mishné Torá.
- El Shulján Aruj lo codifica en Oraj Jaim.
¿Cuándo se considera que “comieron como uno”?
La obligación nace cuando el evento-comida se constituye socialmente (sentarse juntos, marco común), no solo al final. Por eso, la restricción a dividirse opera desde la formación del grupo.
Aplicaciones prácticas
- 6–9 personas: pueden dividirse solo si cada subgrupo cierra con zimún (≥3).
- 10–19 personas: no dividir; o se espera, o se hace zimún antes de la salida, o se organiza para llegar a 20.
- 20+: se puede dividir en 2×10 sin perder “Elokeinu”.
- Casos híbridos o remotos: el principio no cambia; no se degrada el texto por partición.
Síntesis
Berajot 7:4 es una regla de conservación de kedushá comunitaria: el grupo existe halájicamente y solo puede fragmentarse cuando la fragmentación no le roba a nadie —ni al texto— el nivel de zimún que el conjunto debía pronunciar.
