Clase #035 VIDEO / Berajot 6.2 / Las Berajot cambian la esencia de los alimentos ¿cómo el agua bendita?

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1. Texto de la Mishná y contexto

Mishná Berajot 6:2 (resumen de la parte relevante):

Quien recita “Bendito… que crea el fruto de la tierra” (Boré perí haadamá) sobre el fruto del árbol, cumple con su obligación.
Quien recita “Bendito… que crea el fruto del árbol” (Boré perí haéts) sobre los frutos de la tierra, no cumple con su obligación.
Y sobre todo, si recita “Bendito… por cuya palabra fueron creadas todas las cosas” (Shehakol nihyá bidvaró), cumple con su obligación.

Esta Mishná se halla en el capítulo 6 de Berajot, que trata de las bendiciones sobre los alimentos dentro del sistema más amplio de berajot por disfrute (birjot hanenéin).

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2. Marco general: jerarquía de bendiciones

En la halajá se establecen tipos de berajot previas a la comida. De forma simplificada, en orden de “especificidad” descendente:

  1. Hamotzí lejem min haáretz – sobre pan.
  2. Boré miné mezonot – masas/cereales que no son pan.
  3. Boré perí hagafen – vino y jugo de uva.
  4. Boré perí haéts – frutos del árbol.
  5. Boré perí haadamá – productos de la tierra (verduras, tubérculos, algunos frutos bajos).
  6. Shehakol nihyá bidvaró – “por cuya palabra todo fue creado”: bendición totalmente genérica.

La regla básica es:

  • Lejatjilá (a priori): se debe decir la bendición más específica que corresponde a ese alimento.
  • Bediavad (a posteriori): si se dijo una bendición menos específica pero que lo incluye lógicamente, la obligación puede quedar cumplida.

La Mishná 6:2 define justamente hasta dónde llega ese “bediavad”.

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3. Primer caso: Haadamá sobre frutos del árbol

“Quien recita ‘Quien crea el fruto de la tierra’ sobre un fruto del árbol, cumple con su obligación.”

3.1. Lógica halájica

  • Todo árbol nace y crece de la tierra.
  • Por tanto, al decir Boré perí haadamá uno está alabando a Dios por el fruto de la tierra, categoría que incluye también a los árboles.
  • Es una berajá más general: de la adamá sale tanto una zanahoria como un manzano.

Los comentaristas clásicos (Rambam, Bartenura, etc.) explican que:

  • La forma normal y correcta para una manzana es haéts.
  • Sin embargo, si uno se equivocó y dijo haadamá, no repite la berajá, porque la alabanza sigue siendo verdadera: ese fruto es, en última instancia, producto de la tierra.

3.2. Ejemplos prácticos

  • Manzana, naranja, aceituna, dátil, uva (cuando se comen como fruta, no como vino):
    • Correcto lejatjilá: Boré perí haéts.
    • Si dijo haadamá por error: cumplió, no repite.

4. Segundo caso: Haéts sobre productos de la tierra

“Quien recita ‘Quien crea el fruto del árbol’ sobre los frutos de la tierra no cumple con su obligación.”

Aquí la lógica se invierte:

  • No todos los productos que crecen de la tierra son frutos de un árbol.
  • Una papa o una zanahoria no son perí haéts, sino perí haadamá.
  • Decir Boré perí haéts sobre algo que NO es fruto del árbol es una descripción falsa desde el punto de vista halájico y botánico.

Por eso, la Mishná afirma con claridad:

  • Esta persona no cumple su obligación.
  • Debe repetir la berajá correcta, si aún no ha comido, o en algunos casos según los poskim incluso si ya comió (hay matices que se estudian en la práctica).

4.1. Ejemplos prácticos

  • Papa, batata, zanahoria, tomate, pepino, lechuga:
    • Correcto lejatjilá: Boré perí haadamá.
    • Si dijo haéts: no cumplió; en principio debe volver a bendecir correctamente (consultando psak de su propia tradición rabínica).

5. Tercer caso: Shehakol sobre todo

“Y sobre todo tipo de alimentos, si uno recita ‘Por cuya palabra fueron creadas todas las cosas’ (Shehakol), cumple con su obligación.”

5.1. Naturaleza de Shehakol

Shehakol nihyá bidvaró es la bendición que:

  • Alaba a Dios no por un tipo particular de producto, sino por el hecho general de que todo fue creado por Su palabra.

Por eso:

  • Lejatjilá se reserva para:
    • Alimentos que no crecen de la tierra: carne, pescado, huevos, leche, queso, bebidas que no provienen de un fruto con berajá propia, etc.
  • Bediavad, según la Mishná y la halajá posterior:
    • Si alguien dijo Shehakol sobre cualquier otro alimento que tiene una berajá más precisa (pan, vino, frutas, verduras, mezonot), cumplió su obligación y no repite la berajá.

5.2. Implicaciones halájicas fuertes

Los códigos posteriores (Shulján Aruj, Shulján Aruj Harav, etc.) enseñan que:

  • Shehakol es válido bediavad incluso sobre pan y vino: quien dice Shehakol en vez de Hamotzí o Hagafen cumplió, aunque actuó incorrectamente y perdió el nivel superior de precisión.

Por eso muchos rabinos dicen en la práctica:

  • En caso de duda seria sobre qué berajá corresponde a un alimento, se puede usar Shehakol como “salida de emergencia”.
  • Pero no debe convertirse en costumbre, porque el objetivo es precisar y refinar la conciencia, no simplificarla al mínimo.

6. Desarrollo talmúdico de la Mishná

La Guemará en Berajot (principalmente 35a–40b) expande estas ideas:

  1. Clasificación de alimentos
    • Discute qué alimentos son realmente haéts y cuáles haadamá (por ejemplo, productos que salen del tronco vs. de la tierra directamente; palmito, hierbas, harinas, etc.).
  2. Estado “ideal” vs. “degradado” del alimento
    • Si un producto se come en una forma no habitual o degradada (por ejemplo, frutas pulverizadas o vegetales crudos que normalmente se comen cocidos), muchas veces se baja su berajá a Shehakol.
  3. Error en la berajá
    • La Guemará analiza cuándo un error es aceptable (yatzá, cumplió) y cuándo no, aplicando la lógica de nuestra Mishná:
      • Si la berajá general incluye lógicamente la categoría específica → yatzá.
      • Si la berajá asigna una categoría más estrecha que la real → lo yatzá.
  4. Pan y vino como categorías especiales
    • A pesar de la regla general, pan y vino mantienen un estatus de máxima importancia (por saciedad, por su rol en el Kidush, Birkat Hamazón, etc.).
    • Sin embargo, incluso allí, si alguien cometió un error y dijo Shehakol, los poskim tienden a aceptar yatzá (cumplió), apoyándose en la amplitud extrema de esta berajá.

7. Codificación en Rambam y Shulján Aruj

7.1. Rambam

En Hiljot Berajot, el Rambam organiza las leyes de las berajot sobre alimentos siguiendo el esquema de nuestra Mishná y la Guemará:

  • Define cada categoría (árbol, tierra, vino, pan, etc.).
  • Explica que Shehakol se aplica a:
    • Todo lo que no crece de la tierra,
    • y en muchos casos también a alimentos de origen vegetal consumidos en un estado “no principal”.

7.2. Shulján Aruj (Oraj Jaím 202–204)

  • Establece las berajot específicas de cada alimento.
  • En varios lugares indica explícitamente:
    • Que si dijo Shehakol sobre algo que en rigor es haadamá, haéts, mezonot, etc., no repite la berajá.
    • Que se debe buscar siempre la berajá correcta, y acudir a Shehakol sólo cuando no se tiene claridad.

8. Dimensión conceptual y espiritual

Más allá de la técnica halájica, esta Mishná enseña ideas profundas:

8.1. Precisión en el reconocimiento de la creación

  • Cada berajá específica (haéts, haadamá, hagafen, hamotzí…) obliga a la persona a contemplar el origen concreto de lo que come:
    • ¿Es fruto de un árbol perenne?
    • ¿Es producto directo de la tierra?
    • ¿Es el alimento básico que sostiene al ser humano (pan)?
  • Cuanto más específica la bendición, más fina es la conciencia de la creación.

8.2. Pero sin caer en el perfeccionismo paralizante

  • La halajá reconoce la realidad: errores pasan.
  • Por eso introduce el principio de “salida por arriba” con Shehakol:
    • Aunque perdiste la especificidad, no perdiste el vínculo básico de gratitud; tu reconocimiento general de que “todo fue creado por Su palabra” sigue teniendo valor religioso.

8.3. Equilibrio entre rigor y misericordia

  • Desde el punto de vista pedagógico:
    • La Mishná motiva a estudiar y afinar (porque hay diferencias reales entre haéts/haadamá y errores que invalidan).
    • Pero al mismo tiempo no castiga excesivamente al que se equivocó de buena fe; la categoría de Shehakol actúa como un “colchón” de misericordia.

9. Resumen

  1. Frutas de árbol (manzana, naranja, oliva, etc.)
    • Lejatjilá: Boré perí haéts.
    • Si dijo haadamá: cumplió.
    • Si dijo Shehakol: cumplió, pero no es lo ideal.
  2. Verduras, tubérculos, frutos que crecen directamente de la tierra (papa, zanahoria, lechuga, tomate, etc.)
    • Lejatjilá: Boré perí haadamá.
    • Si dijo haéts: no cumplió; en principio debe repetir correctamente.
    • Si dijo Shehakol: cumplió.
  3. Pan, productos de cereal, vino, carne, pescado, huevos, leche, bebidas varias, etc.
    • Cada uno tiene su berajá específica (Hamotzí, Mezonot, Hagafen, Shehakol según el caso).
    • Si por error dijo Shehakol sobre ellos: en general cumplió y no repite, según la mayoría de los poskim.

10. Qué te deja esta Mishná en la práctica

  1. Aprender bien las categorías de alimentos: es la forma de honrar a Dios con precisión.
  2. Saber que existe un margen de seguridad (Shehakol): el sistema no es cruel con el error.
  3. Comprender que la halajá trabaja con lógica interna:
    • Si la categoría general incluye a la específica → la berajá sirve.
    • Si la categoría específica no abarca el caso real → la berajá no sirve.
  4. Interiorizar la idea central:
    • No se debe disfrutar del mundo sin reconocer al Creador,
    • y esa gratitud se expresa en diferentes niveles de detalle según el alimento que tenemos delante.
Abel
Abelhttps://lamishna.com
Abel Flores es un periodista e investigador especializado -por más de 20 años- en la intersección entre la historia sagrada y los misterios metafísicos. Su trabajo profundiza en la Mishná, la Biblia y la Kabalá, explorando los códigos, contextos y dimensiones ocultas que conectan la tradición bíblica y rabínica con la evolución espiritual y filosófica del mundo. Combina rigor académico con una mirada crítica y analítica, revelando los vínculos entre teología, religión, poder y conocimiento ancestral.
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