Targum Yerushalmi: cuando la Torá se volvió palabra viva en arameo

Date:

Compartir:

Empezamos con una frase célebre sobre el Targum Yerushalmi:

“Toda traducción es una resurrección: lo que el texto calla, el espíritu del traductor lo hace volver a hablar»
Inspirada en el pensamiento de Martin Buber

Estudio completo del Targum Yerushalmi (también llamado “Targum de Jerusalén”)

1) Qué es y por qué tantos nombres

  • Sentido general. “Targum Yerushalmi” designa los targumim occidentales (palestinos) del Pentateuco: traducciones–paráfrasis en arameo occidental con amplias glosas midráshicas. En la Edad Media, “Yerushalmi” se abreviaba ת״י (TY); más tarde, impresores leyeron mal esa sigla como “Targum Yonatán”, atribuyéndolo erróneamente a Jonatán ben Uziel (quien, según Meguilá 3a, tradujo Nevi’im, no la Torá). Por eso, en la crítica moderna el texto más difundido de este grupo se llama Targum Pseudo-Jonathan (TPsJ).
  • Familia textual. Bajo el rótulo “Yerushalmi/Palestino” se distinguen hoy tres testigos principales del Pentateuco: Neofiti 1, los Fragment Targums (o Targumim Fragmentarios) y Pseudo-Jonathan. Comparten base occidental y capas exegéticas afines, pero no son idénticos ni coetáneos.

2) Corpus y manuscritos

2.1 Targum Pseudo-Jonathan (TPsJ)

  • Estado textual. Sobrevive en un solo manuscrito completo (British Library Add. 27031, copiado en Italia, s. XVI) y en la edición veneciana de 1591, primera impresa (editio princeps). Las ediciones modernas dependen de estos dos testigos.
  • Historia editorial. Publicado por M. Ginsburger (1903) y reeditado críticamente en el s. XX (p.ej., Rieder). Hay facsímiles y reproducciones del impreso veneciano disponibles.

2.2 Fragment Targums y Genizá de El Cairo

  • Fragmentarios. Conjunto de fragmentos palestinos (a veces llamados Targum Yerushalmi II/III), preservados en códices y en la Genizá de Fustat; fundamentales para reconstruir la tradición palestina previa a las copias tardías. Ediciones y catálogos clave: Michael L. Klein.
  • Contexto Genizá. La Genizá de El Cairo (Ben Ezra, Fustat) aportó miles de fragmentos medievales, incluidos targumim palestinos, que afinan la historia textual.

3) Lengua y datación

  • Dialecto. Arameo occidental tardío (a menudo clasificado como Late Jewish Literary Aramaic con rasgos galileos), distinto del arameo oriental de Onquelos.
  • Datación del TPsJ. La obra es compuesta y estratificada: incorpora materiales antiguos (talmúdicos y midráshicos) pero su redacción final es tardía. La investigación moderna la sitúa después de las conquistas islámicas (fechas propuestas entre s. IV–XII; mayoría: alta Edad Media), con hipótesis de reelaboración en Italia (s. XII en adelante).

4) Perfil exegético y literario

  • Traducción + paráfrasis. No es una versión “literal” sino una paráfrasis midráshica que inserta halajá, aggadá, genealogías amplificadas, glosas cosmológicas y notas polémico-didácticas. Suele armonizar el hebreo con tradiciones rabínicas posteriores (p.ej., Midrash Rabbah), y en pasajes clave ofrece lecturas teológicas desarrolladas (Creación, Edén, Aqedá, Sinaí).
  • Comparación interna.
    • Onquelos: más literal, dialecto oriental, uso litúrgico normativo en el ámbito babilónico.
    • Neofiti/Fragmentarios: comparten perfil palestino; a menudo más cercanos a tradiciones tempranas que ciertas expansiones tardías de TPsJ.

5) Uso, recepción y atribuciones

  • En la Edad Media. Autores italianos conocieron dos “Yerushalmi” completos (uno llamado erróneamente “Yonatán”), y la confusión TY = Yerushalmi/Yonatán se consolidó en impresos post-medievales. La erudición moderna reestableció la nomenclatura Pseudo-Jonathan para el Pentateuco.
  • Función. Aunque no fue el targum litúrgico estándar, circuló como herramienta escolar y exegética, influyendo en comentarios y compendios devocionales; su densidad midráshica lo hacía útil para la catequesis y la homilética. (Inferencia basada en su perfil y en su conservación editorial).

6) Temas y rasgos característicos del TPsJ

  • Interpolaciones amplias que conectan Torá con tradiciones rabínicas (p.ej., ampliaciones en Gén 3, Éx 12, Deut 6).
  • Colorido palestino: toponimia y costumbres de Eretz Israel; ocasionales calcos del Talmud Yerushalmi.
  • Capas: rastros de Onquelos y de un “Targum Palestino antiguo” subyacente, sobre los que se montan ampliaciones más recientes.

7) Valor histórico-filológico

  • Para la historia del judaísmo occidental: revela cómo se enseñaba y explicaba la Torá en medios palestinos y mediterráneos tardomedievales.
  • Para la historia del arameo: conserva arameo occidental tardío con rasgos útiles para la dialectología (frente a la norma oriental de Onquelos).
  • Para la crítica bíblica: muestra exégesis sinagogal viva: traducción pedagógica, teología narrativa y polémica interreligiosa latente en algunos pasajes.

Conclusión

Bajo el nombre Targum Yerushalmi conviven varios testigos del Pentateuco. El más difundido, TPsJ, es una paráfrasis aramea occidental con fuertes capas midráshicas y redacción final tardía. Su valor no es fijar el “texto hebreo”, sino mostrar cómo se enseñó y teologizó la Torá en ámbitos occidentales, conservando una lengua y una exégesis que equilibran tradición antigua con reelaboración medieval.

Abel
Abelhttps://lamishna.com
Abel Flores es un periodista e investigador especializado -por más de 20 años- en la intersección entre la historia sagrada y los misterios metafísicos. Su trabajo profundiza en la Mishná, la Biblia y la Kabalá, explorando los códigos, contextos y dimensiones ocultas que conectan la tradición bíblica y rabínica con la evolución espiritual y filosófica del mundo. Combina rigor académico con una mirada crítica y analítica, revelando los vínculos entre teología, religión, poder y conocimiento ancestral.
spot_img

Related articles