Clase #042 / Berajot 7.1 / La mesa como frontera: inclusión, exclusión y autoridad en el Zimún

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Mishná Berajot 7:1

Tres personas que comieron juntas están obligadas a formar un zimmun y recitar la bendición después de las comidas.

Si, entre quienes comieron, hubo alguien que comió productos de damai (productos diezmados de manera dudosa), o el primer diezmo del cual ya se separó su teruma, o el segundo diezmo, o alimentos consagrados que fueron redimidos y, por lo tanto, quedaron permitidos para el consumo; e incluso el camarero que sirvió la comida a los comensales y comió al menos una aceituna de la comida, y el samaritano (kuti) que comió junto con otras dos personas en una comida, todos ellos se cuentan entre los tres y obligan a quienes comieron con ellos a formar un zimmun.Sin embargo, quien comió productos no diezmados (tevel), o el primer diezmo del cual no se separó su teruma, o el segundo diezmo y los alimentos consagrados que no fueron redimidos, y el camarero que no comio una cantidad equivalente al volumen de una aceituna, y el gentil que comió junto con dos judios, ninguno de ellos se cuenta entre los tres para obligar a quienes comieron con ellos a formar un zimmun.

1) Núcleo de la Mishná: qué instituye y por qué importa

Berajot 7:1 define el umbral mínimo y las condiciones para el zimún: la “invitación” formal a recitar juntos Birkat HaMazón tras una comida compartida.

La idea central es doble:

  1. La comida crea una unidad halájica: tres que comieron “juntos” adquieren un estatus colectivo que exige una fórmula comunitaria.
  2. No todo comensal califica para constituir ese colectivo: depende de la legitimidad halájica del consumo y de ciertos parámetros de pertenencia (identidad religiosa-jurídica, shiur mínimo consumido, estatus de la comida).

Esta mishná no trata solo de “etiqueta litúrgica”, sino de quién puede representar a un “nosotros” halájico en el acto de agradecer.

Fuentes marco: Talmud Berajot 45a–47b, Rambam, Hiljot Berajot 5, Shulján Aruj, Oraj Jaim 193–199.


2) Definición halájica de “zimún”: obligación, niveles y fórmula

2.1 Obligación básica

  • Tres que comieron: obligación de zimún. (Mishná Berajot 7:1; Talmud Berajot 45a)
  • Con diez, se menciona explícitamente el Nombre: “Nevarej Eloheinu…” (Mishná Berajot 7:3; Talmud Berajot 49b en el desarrollo del lenguaje; codificación en OJ 193)

2.2 Qué crea el “comieron juntos”

Hay dos planos:

  • Plano fáctico: comieron en un mismo marco de comida.
  • Plano jurídico: se considera que participaron de una se’udá con sentido de “comensalidad” (no meros bocados aislados).

Los Poskim discuten detalles prácticos (misma mesa, mismo lugar, inicio simultáneo, intención de comer juntos), pero el punto de Berajot 7:1 es previo: quiénes son contables, incluso si compartieron mesa.

Fuentes: Talmud Berajot 45b–46a, Rambam Berajot 5:1–3, Shulján Aruj OJ 193.


3) El criterio estructural de la Mishná: “comida válida” y “integración comunitaria”

La Mishná lista dos grupos:

  1. Personas/alimentos que se cuentan para llegar a tres.
  2. Personas/alimentos que no se cuentan.

La regla implícita: el zimún requiere que los participantes hayan comido una comida halájicamente comestible (o al menos no prohibida de manera que deslegitime su integración) y que el comensal pertenezca al marco de obligación.

Este punto es más fino de lo que parece: la Mishná incluye casos “limítrofes” (como demai, o el kuti) y excluye casos “francos” (como tevel o consagrados no redimidos).


4) Los casos que SÍ cuentan: análisis uno por uno

4.1 Demai (דמאי): “dudoso” pero permitido bajo reglas

Demai son productos adquiridos a un ‘am ha’aretz sobre los que hay duda de si se separaron los diezmos correctamente.
La halajá rabínica establece separaciones “por duda”, pero, bajo ciertas condiciones, el consumo es permitido (no es una prohibición bíblica categórica).

Por eso, quien comió demai se cuenta: su ingesta se considera dentro del dominio de lo mutar (permitido), aunque requiera precauciones rabínicas.

Fuentes: Mishná Demai, Talmud Berajot 47a, codificación en Rambam (Ma’aserot / Demai) y aplicación general en Rambam Berajot 5.

4.2 Primer diezmo (ma’aser rishón) del cual ya se separó terumá

El ma’aser rishón que llega al leví puede tener un problema: si el leví recibió antes de que el kohén tomara su parte, debe separarse terumat ma’aser (la porción del kohén proveniente del diezmo).
Si ya se separó la terumá correspondiente, el alimento es permitido. Por eso cuenta.

Aquí la Mishná enseña un principio técnico: no basta que sea “diezmo”, importa si se regularizó su componente de terumá.

Fuentes: Berajot 47a, Rambam Terumot / Ma’aserot, Shulján Aruj OJ 196 (concepto de comer permitido para zimún en la estructura de zimún).

4.3 Segundo diezmo (ma’aser shení) redimido (y neta revai redimido, en la lectura paralela)

El ma’aser shení debe comerse en pureza en Jerusalén, o redimirse (transferir santidad a una moneda) y entonces comer el producto en estado profano.
Si fue redimido correctamente, es permitido y cuenta.

Este caso es crucial porque muestra que incluso alimentos con estatus de santidad cuentan para zimún si han sido halájicamente “desbloqueados”.

Fuentes: Berajot 47a, Rambam Ma’aser Shení, principios reflejados en Shulján Aruj.

4.4 Hekdesh (consagrado) que fue redimido

Lo consagrado al Templo (hekdesh) es prohibido hasta su pidyón (redención).
Redimido, queda permitido: por tanto, cuenta.

El patrón se repite: prohibición removida por procedimiento válido = integración en el zimún.

Fuentes: Berajot 47a, Rambam Arakhin/Me’ilá, y marco general en Rambam Berajot 5.

4.5 El camarero que comió al menos un kezáit (una “aceituna”)

La Mishná incluye al shamash (camarero/servidor) si comió al menos un kezáit.

Aquí aparece un principio cuantitativo:

  • Para integrarse al zimún, no basta “probar”; se requiere un mínimo halájico de consumo.

En la halajá práctica, el kezáit es el umbral estándar para considerar que alguien “comió” de manera significativa respecto de bendiciones posteriores. Hay debates de medida exacta (volumen vs peso; estimaciones), pero el marco jurídico es claro: sin shiur mínimo, no hay integración.

Fuentes: Berajot 47a, Shulján Aruj OJ 197, discusiones de shiurim en Mishná Berurá y literatura de medidas halájicas.

4.6 El kuti (כּוּתִי): el samaritano como caso-límite de pertenencia

La Mishná incluye al kuti (samaritano) como contable para zimún. Este es uno de los puntos más cargados históricamente.

En la época tanaítica, hubo etapas en que los kutim fueron tratados, en ciertos ámbitos, como cercanos a Israel en observancia de algunas mitzvot, aunque con disputas fuertes sobre su estatus.

En la discusión posterior, el Talmud y los Poskim restringen y, en la halajá normativa posterior, no se cuenta a un no judío para zimún, y el estatus de los kutim cambia por consideraciones históricas y halájicas (fidelidad a la Torá Oral, etc.). Este es un ejemplo clásico de cómo una Mishná puede reflejar una realidad jurídica histórica que luego es reconfigurada por el Beit Din y la tradición talmúdica.

Fuentes: Berajot 47b (y paralelos sobre kutim en Shas), codificación general de “quién se cuenta” en Shulján Aruj OJ 199.


5) Los casos que NO cuentan: análisis y principio rector

5.1 Tevel (טבל): no diezmado — prohibición severa

Tevel es producto del que no se separó terumá y diezmos: su consumo implica una transgresión grave.
Por eso, quien comió tevel no se cuenta: su comida no es “comida válida” para constituir un acto comunitario de agradecimiento normativo.

Este caso es el “contrapunto” de demai:

  • Demai = duda rabínica, consumo permitido con salvaguardas.
  • Tevel = prohibición clara, consumo no legitimado.

Fuentes: Berajot 47a, marco en Rambam Terumot.

5.2 Ma’aser rishón sin terumat ma’aser separada

Aunque “parezca diezmado”, falta el componente que habilita el consumo.
La Mishná enseña precisión: el cumplimiento parcial no convierte lo prohibido en permitido.

5.3 Ma’aser shení y hekdesh no redimidos

Mientras no se rediman, el consumo es indebido. El patrón se conserva:
santidad no resuelta = no integración.

5.4 Camarero que no comió un kezáit

Sin shiur mínimo, no hay “comer” halájico. Punto.

5.5 El gentil (no judío) no se cuenta para zimún

La Mishná lo excluye explícitamente: un no judío no integra el mínimo de tres que crea obligación de zimún.

Aquí el fundamento no es “valor humano”, sino marco de obligación: zimún es una institución dentro de un sistema de mitzvot y de pertenencia al pacto jurídico-religioso que define quién está obligado en Birkat HaMazón y quién puede representar un “nosotros” en esa obligación.

Fuentes: Berajot 47b, Shulján Aruj OJ 199.


6) Discusiones talmúdicas clave (Berajot 45a–47b)

6.1 ¿Zimún es de’oraita o derabanán?

El Talmud vincula Birkat HaMazón a la obligación bíblica (“Ve’ajalta ve-savata uverajta”, Devarim 8:10), pero el zimún como formato comunitario se trata como desarrollo rabínico sobre la práctica de bendecir juntos.

Codificación: Rambam Berajot 5 lo presenta como estructura normativa obligatoria una vez que se dio el marco de “tres”.

6.2 ¿Qué pasa si uno comió en transgresión: shogeg vs mezid?

Los Rishonim analizan si alguien que comió algo prohibido por error (shogeg) se cuenta igual que uno que lo hizo deliberadamente (mezid).
La Mishná no distingue explícitamente, pero el análisis talmúdico y poskim tienden a considerar el grado de “legitimidad del acto de comer” para integrar al zimún.

En la práctica halájica, el criterio se formula así: el zimún requiere una comida que no sea un acto que la Torá o los Jajamim definan como fundacionalmente inválido para ser base de una bendición comunitaria. Hay matices según el tipo de prohibición y la intencionalidad.

Fuentes: discusiones en Berajot 47a y tratamiento por Rishonim (línea de análisis que luego recoge Mishná Berurá al sistematizar casos modernos).

6.3 ¿Qué cuenta como “comer juntos”?

El Talmud discute si basta que hayan comido en un mismo lugar aunque no simultáneo, o si requiere “kviut” (fijación de comida). Halajá práctica: se busca un marco de comida compartida, y se ordena la práctica para evitar dudas (OJ 193–197).


7) Codificación halájica: Rambam Maimónides y Shulján Aruj

7.1 Rambam (Hiljot Berajot cap. 5)

  • Define la obligación de zimún con tres.
  • Aterriza qué significa “comer” y los shiurim.
  • Estructura la práctica como norma comunitaria.

7.2 Shulján Aruj (Oraj Jaim 193–199)

  • Fija práctica: quién lidera, cómo se responde, cuándo se menciona “Eloheinu”, etc.
  • Determina criterios de inclusión: judíos obligados, consumo mínimo, comida permitida.

Mishná Berurá y Poskim contemporáneos detallan escenarios modernos: comidas en eventos, restaurantes, viajes, buffet, y casos de duda.


8) Dimensión conceptual: zimún como creación de “persona colectiva”

El zimún hace una afirmación filosófico-halájica:

Comer no es un acto privado; cuando hay mesa compartida, se crea responsabilidad mutua en el reconocimiento.

Tres es el mínimo para que exista “edá” (grupo) en múltiples ámbitos de lenguaje rabínico: no como tribunal, pero sí como unidad social que puede hablar como “nosotros”.

Por eso esta Mishná se obsesiona con “quién califica”: no es un tecnicismo menor, es el límite de la identidad jurídica del colectivo.


9) Lectura kabalística: unificación, nombre divino y elevación del alimento

En la literatura cabalística, el zimún se entiende como un acto de yijud (unificación): varios comensales elevan juntos las “chispas” del alimento con una intención común.

Ejes habituales:

  • Tres como estructura de equilibrio (líneas/atributos) y estabilidad del acto espiritual.
  • Diez como estructura de plenitud (relación con el lenguaje de “Eloheinu” y la dimensión comunitaria ampliada).

Fuentes conceptuales: líneas presentes en Zóhar sobre la mesa como lugar de presencia, y desarrollos en tradiciones de kavanot (intenciones) asociadas a Birkat HaMazón.

Nota técnica: la Cabalá no reemplaza la halajá; la profundiza. El criterio de inclusión sigue siendo el halájico.


10) Halajá aplicada hoy: escenarios típicos y criterios operativos

10.1 Restaurantes y eventos

  • Si tres judíos comieron pan y alcanzaron shiur, deben hacer zimún.
  • El hecho de que haya otras personas (no judías) en la mesa no impide el zimún; simplemente no se cuentan para el mínimo.

10.2 El “camarero” moderno

  • Un trabajador que “picotea” sin llegar a un kezáit: no se cuenta.
  • Si comió un kezáit de pan u otro marco que lo integre a la se’udá, sí puede contarse (según condiciones de la comida compartida).

10.3 Dudas de kashrut o de separaciones

  • En la práctica contemporánea, fuera de Eretz Israel la mayoría no separa terumot/ma’asrot en frutas/verduras comunes porque no aplica igual; en Israel sí surge el tema (certificaciones, “hafrashá”, dudas).
  • El paralelo conceptual de demai hoy es el consumo “bajo duda gestionada” por sistemas rabínicos de verificación. Cuando el consumo es halájicamente permitido, la integración al zimún procede.

10.4 Personas que comieron en transgresión

Caso sensible: alguien comió algo no kosher deliberadamente. En términos estrictos, se consulta psak local para el caso concreto (tipo de prohibición, intencionalidad, contexto). La Mishná marca el criterio: tevel y equivalentes severos no cuentan; lo permitido bajo norma o duda regulada sí cuenta.


11) “Las reglas maestras” de Berajot 7:1

  1. Zimún no es opcional: con tres, es obligación. (Berajot 45a)
  2. Se requiere “comer” con shiur mínimo (kezáit como umbral clave). (Berajot 47a)
  3. El grupo se define por comida halájicamente válida: permitido o regularizado; no prohibido estructuralmente.
  4. La Mishná contrasta demai (duda permitida) con tevel (prohibición franca) para enseñar el criterio.
  5. Hay dimensión de pertenencia normativa: el no judío no se cuenta para el mínimo.
  6. El caso kuti evidencia evolución histórica del estatus jurídico; la halajá normativa posterior establece criterios más restrictivos.
Abel
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Abel Flores es un periodista e investigador especializado -por más de 20 años- en la intersección entre la historia sagrada y los misterios metafísicos. Su trabajo profundiza en la Mishná, la Biblia y la Kabalá, explorando los códigos, contextos y dimensiones ocultas que conectan la tradición bíblica y rabínica con la evolución espiritual y filosófica del mundo. Combina rigor académico con una mirada crítica y analítica, revelando los vínculos entre teología, religión, poder y conocimiento ancestral.
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